|
LA
DEPRESIÓN EN LA NIÑEZ
La depresión en la niñez se
empezó a reconocer solo hace dos décadas. El niño deprimido puede simular
estar enfermo, rehusar a ir a la escuela, no querer separase de los padres o
tener miedo a que uno de los padres se muera. El niño más grande puede
ponerse de mal humor, meterse en problemas en el colegio, comportarse como un
niño travieso o indisciplinado, estar malhumorado o sentirse incomprendido.
Dado que los comportamientos normales varían de una etapa de la niñez a la
otra, es a veces difícil establecer si un niño está simplemente pasando por
una fase de su desarrollo o si está verdaderamente padeciendo de depresión.
A veces el niño tiene un cambio de comportamiento marcado que preocupa a los
padres, o el maestro menciona que el "niño no parece ser él
mismo". En tal caso, después de descartar problemas físicos, el
pediatra puede sugerir que el niño sea evaluado, preferiblemente por un
psiquiatra especializado en niños. De ser necesario un tratamiento, el
médico puede sugerir psicoterapia, generalmente hecha por otro profesional,
como un trabajador social o un psicólogo, mientras él receta medicamentos si
son necesarios. Los padres no deben tener miedo de hacer preguntas: ¿Está
capacitado el profesional que va a llevar a cabo la psicoterapia? ¿Qué tipo
de psicoterapia recibirá el niño? ¿La familia deberá participar en la
terapia? ¿Será el niño tratado con antidepresivos? De ser así, ¿cuáles
podrían ser los efectos secundarios?
El Instituto Nacional de
Salud Mental (NIMH) ha identificado el uso de medicamentos para la depresión
en niños como un área importante de investigación. Las Unidades de
Investigación en Psicofarmacología Pediátrica (Research Units on Pediatric
Psychopharmacology, RUPP), respaldadas y financiadas por el NIMH, conforman
una red de siete centros de investigación donde se llevan a cabo estudios
clínicos. Estos investigan la eficacia de medicamentos usados para tratar
varios trastornos mentales en niños y adolescentes. Entre los medicamentos en
estudio, se cuentan algunos antidepresivos que han demostrado ser efectivos en
el tratamiento de niños con depresión, cuando el médico los receta y
supervisa correctamente.
EVALUACIÓN
DIAGNÓSTICA Y TRATAMIENTO
El primer paso para recibir
un tratamiento adecuado para la depresión consiste en un examen médico.
Ciertos medicamentos, así como algunas enfermedades, por ejemplo infecciones
vitales, pueden producir los mismos síntomas que la depresión. El médico
debe descartar esas posibilidades por medio de un examen físico, entrevista
del paciente y análisis de laboratorio. Si causas físicas son descartadas,
el médico debe realizar una evaluación psicológica o dirigir a el paciente
a un psiquiatra o psicólogo.
Una buena evaluación
diagnóstica debe incluir una historia médica completa. ¿Cuándo comenzaron
los síntomas, cuánto han durado, qué tan serios son? Si el paciente los ha
tenido antes, el médico debe averiguar si los síntomas fueron tratados y
qué tratamiento se dio. El médico también debe preguntar acerca del uso de
alcohol y drogas, y si el paciente tiene pensamientos de muerte o suicidio.
Además, la entrevista debe incluir preguntas sobre otros miembros de la
familia. ¿Algún pariente ha tenido depresión y si fue tratado, qué
tratamientos recibió y qué tratamientos fueron efectivos?
Por último, una evaluación
diagnóstica debe incluir un examen del estado mental para determinar si los
patrones de habla, pensamiento o memoria se han afectado, como pasa algunas
veces en el caso de enfermedad depresiva o maníaco-depresiva.
La selección del tratamiento
dependerá del resultado de la evaluación. Existe una gran variedad de
medicamentos antidepresivos y psicoterapias que se pueden utilizar para tratar
los trastornos depresivos. La psicoterapia sola es efectiva en algunas
personas con formas más leves de depresión. Las personas con depresión
moderada o severa más a menudo mejoran con antidepresivos. La mayoría
obtienen un resultado óptimo con un tratamiento combinado de medicamentos
para obtener un alivio relativamente rápido de los síntomas y psicoterapia
para aprender a enfrentar mejor los problemas de la vida, incluyendo la
depresión. El psiquiatra puede recetar medicamentos y una de las diversas
formas de psicoterapia que han mostrado ser efectivas para la depresión, o
ambos, dependiendo del diagnóstico del paciente y de la seriedad de los
síntomas.
La terapia
electro-convulsiva (TEC o "Electro-shock") es útil,
especialmente para los pacientes cuya depresión es severa o pone su vida en
peligro y para los pacientes que no pueden tomar antidepresivos. La TEC es a
menudo efectiva en casos en que los medicamentos antidepresivos no
proporcionan un alivio suficiente. En los últimos años la TEC se ha
perfeccionado mucho. Antes de administrar el tratamiento, que se hace bajo
anestesia de duración breve, se administra un relajante muscular. Se colocan
electrodos en sitios precisos de la cabeza, para enviar impulsos eléctricos.
La estimulación ocasiona una convulsión breve (aproximadamente 30 segundos)
dentro del cerebro. La persona que recibe TEC no percibe conscientemente el
estímulo eléctrico. Para obtener el máximo beneficio terapéutico se
requieren varias sesiones de TEC, usualmente programadas con un promedio de
tres por semana.
[an error occurred while processing this directive]
|
[an error occurred while processing this directive]
|
[an error occurred while processing this directive]
|
[an error occurred while processing this directive]
[an error occurred while processing this directive]
[an error occurred while processing this directive]
[an error occurred while processing this directive]
|
|
Contáctanos
Condiciones de uso
Política de privacidad
|
|
| |
|
|
| |
© 2002-2004. Reservados todos los derechos
|
|
|