En mi ceguera y negación me
aferré más a lo único que aunque sea por un momento me había hecho sentir
bien. Yo pensé que al llegar a ser una figura de este deporte por fin me
dejaría de tarugadas y sería feliz. Pero yo subía en las carteleras y mi
vida seguía cada vez peor. Mis músculos ya se notaban bastante y no me
gustaba, pero seguía jalando y maromeando diario, lo peor es que yo siempre
regresaba a llorarle a Gloria y ella me decía cual era la solución y yo no
la tomaba. Pensaba en toda la gente, menos en mí.
Comencé a tomar y tomar
alcohol. No remediaba nada pero al menos ya no me daba cuenta de ello. En CCH
Vallejo me la pasaba en la juerga. Ya nada me importaba si lo que yo quería
no podía ser. Estuve en un grupo de teatro ... ya nada tenía sentido. En mi
casa me decían que terminara una carrera y yo pensaba: "¿para qué?
Como güey no quiero vivir y como vieja nadie me va a contratar". Me
acuchillaban con prejuicios y pendejadas: que si ya estaba grande... no tenía
ni 20 años... en el fondo yo sabía que algún día comenzaría un proceso
para ser lo que yo quería ser .... tan en el fondo que ni yo me daba cuenta.
Dejé la escuela. Ya siempre
estaba en depresión y a la defensiva. Por la menor cosa pegaba de gritos.
Vivía siempre de mal humor. Así entré a trabajar a una distribuidora de
cristales y empecé a trabajar en obras para poder seguir manteniendo mis
pedas . En una de esas fui a caer al 14 de Garibaldi y conocí a una chava que
me impresionó. Desde que la vi pensé: "Esto es lo que quiero.... si, se
puede.... lo estoy viendo frente a mi... ¡Así quiero vivir!"
Al poco tiempo me habló un
amigo y me dijo: "Mañana va a haber un programa sobre transexualidad en
canal 11. Te conseguí boletos. Ve". Fui a canal once y le pregunté a la
primer persona que vi si ahí era el programa, me dijo que si y volteó a
verme. Era una chava que yo había conocido como hombre 11 años atrás y nos
hicimos guaje, no preguntó ni pregunté nada. Se fue para un lado y yo para
otro, pero como ahí te acomodan en los lugares, el destino nos colocó juntas
y empezamos a platicar y comentar el hecho de conocernos de antes. Le
pregunté cómo le había hecho y me mandó con el Dr. David Barrios. Lo fui a
ver y le conté lo que sentía. Estuvimos hablando, me mandó a hacer análisis
y con el tiempo iniciamos el tratamiento hormonal. De ahí comencé a cambiar
físicamente y a vivir como mujer que es lo que siempre había querido.
Ahora vivo con una persona
maravillosa que quiero con todo mi corazón y me siento amada.
Bueno, luego te seguiré
contando porque ya se me terminó el tiempo.