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TESTIMONIO DE MIGUEL

Hola compañer@ mi nombre es Miguel y he preparado para ti éste testimonio de cómo he vivido mi homosexualidad. Lo que te sirva de él consérvalo y lo que no creas que te funcione deséchalo ¿para qué viajar con equipaje de más? He procurado omitir detalles por los que alguna persona se pudiera sentir comprometida y sobre todo lo he escrito lavando antes los posibles resentimientos y culpas que pudiera llegar a tener con las personas de las que hablo.

SI ERES COMO ERES, ERES MALO

Yo nací en el norte del país; dentro de una familia de clase media en la que la educación de los hijos es responsabilidad de la madre y el padre es un proveedor; y viví ahí hasta los cinco años de edad, así que si hago memoria para saber desde cuando me gustan las personas de mí mismo sexo me tengo que remontar a esa edad o quizás un poco antes.

Refiriéndome a mi homosexualidad, de lo primero que tengo memoria son los juegos eróticos con un vecinito en el patio de la casa. En uno de esos jugueteos mi madre, mujer ultra conservadora, me sorprendió y por única vez me dio con un cinto (las siguientes ya fueron con la mano) además de meterme a bañar porque estaba "sucio". En otra ocasión mientras me veía al espejo con uno de los vestidos de mi hermana puesto, me volvió a sorprender mamá y los gritos y la histeria se repitieron. Yo la vi triste en esas dos ocasiones y me quedó el cargo de conciencia; lo que yo había hecho era malo, mamá lloró por mi culpa, yo la había puesto así. Alguna vez sucedió algo que me parecía bueno, una persona mayor que era especialmente antipática conmigo me había tratado bien, me había puesto interés y jugaba conmigo, al juego siguió un abuso; desde mi experiencia puedo decir que un abuso infantil sea cual sea la inclinación del niño no es una experiencia agradable. Recuerdo la sensación de asco, de vergüenza, la culpa que ya estaba sembrada ¿cómo decirle a mamá? Ella se iba a poner triste otra vez. Como decirle a papá si casi no estaba conmigo. Ya no me iban a querer. Para esa edad yo ya había "aprendido" que de esas cosas no se habla si no quieres que te castiguen o que mamá y papá estén tristes. Me volví más agresivo y con grandes problemas para relacionarme. Para esas épocas, papá consiguió trabajo en otra ciudad y mis problemas para relacionarme fueron en aumento. Lo que yo puedo compartir es que el abuso no me convirtió en homosexual (que es algo que escucho muchas veces), pero sí influyó en mi conducta sexual posterior. La homosexualidad tampoco fue una opción. Yo no recuerdo haberme despertado un día diciendo: "Hoy quiero cambiar y por eso me voy a volver jota". Pero bueno, te repito que eso es sólo mi caso personal.




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